Estambul – Día 5: Espiritualidad al cuadrado

Este quinto día visitaríamos otro de los puntos fuertes del viaje, el café Pierre Lotti. Así que como cada mañana nos avituallamos bien en el desayuno*.

Salimos del hotel como cada mañana, nuevamente con un sol muy agradable para pasear por Estambul. Fuimos caminando hasta Eminonü, y aquí comenzó la aventura para encontrar el muelle desde donde salía el ferry hacia Eyüp. Aquí os dejo unas indicaciones para quienes quieran coger algún día este barco a ver si os resulta más fácil que a nosotras… Está a la derecha del puente Galata, hay que pasar todos los barquitos que venden pescado fresco y cuando se ve un edificio de piedra en el que pone ROLEX en letras rojas, además de otros letreros también en letras rojas, lo bordeas y das a un parking… aquí ya parece que te has perdido, pero si sigues el vallado del parking vas a dar a la taquilla del ferry… nosotras tuvimos que preguntas a los chicos que había en el parking porque allí parecía que nos estábamos metiendo en cualquier parte, y nos dijeron que sí, que pa’lante… y allí estaba el embarcadero hacia Eyüp.

Pagamos el jeton y nos sentamos a esperar a que viniera el barco… cuando montamos éramos las únicas turistas del lugar. Además coincidió nuestra llegada a Eyüp con la hora del mediodía, cuando estaban llamando al rezo, por lo que imagino que iba más lleno el barco por eso.

Como no podíamos entrar a la mezquita, decidimos tirar primero hacia el teleférico, que está a unos 100 metros. Te sube en un par de minutos, y aunque tendrá su encanto subir por el cementerio, nosotras somos más comodonas, así que, mejor que nos suban! Una vez ya arriba…

Menudas vistas sobre el Cuerno de Oro

Uuuoooo! Menudas vistas sobre el cuerno de oro!! Nos tomamos unos turkish coffe y un te de manzana, very tipical, y nos sentamos tranquilamente a disfrutar de lo que estábamos viendo. Te podrías pasar allí horas enteras sin pestañear, pero claro, todavía teníamos mucho por ver, así que nos pusimos en marcha, dispuestas a ir bajando poco a poco.

Unas viandas very tipical's

Llegamos a Eyüp y en seguida notamos que era una mezquita diferente… estaba a reventar de gente, muy pocos turistas y un frenético ritmo de descálzate, guarda el calzado, entra, etc. Aquí realmente vivimos la devoción de pueblo musulmán. Pero sobre todo cuando entramos al santuario de Ayyub al-Ansari, compañero y mano derecha de Mahoma.

Es el tercer lugar más venerado del Islam, y el primero en el que nos sentimos totalmente fuera de lugar. Simplemente entramos y salimos, porque te sentías como que estabas molestando en ese lugar tan sagrado para ellos, y no porque ellos te miraran o te lo reprocharan… no se, era un “no pintamos absolutamente nada aquí”.

Eyüp, uno de los lugares más venerados en el Islam

Así que salimos pronto de allí, en busca de la parada de autobús que nos acercara hasta San Salvador en Chora. Aquí tuvimos otra ración de ¿a donde vamos? Centrémonos, para futuros visitantes. Desde la entrada principal del complejo, donde hay una fuente, sale una gran avenida con mucho tráfico… si se tira un poco más adelante hay una gasolinera, y justo al lado está la parada de autobús.

Eramos las únicas turistas cuando íbamos en el autobús

Cogimos el 39Y que nos llevó hasta la parada de Edirnekapi, o sea al lado de las murallas de Teodosio. Bueno, a un punto de los siete kilómetros que aún se conservan en la ciudad. A su izquierda y a unos 300 metros está el “pequeño tesoro” de San Salvador en Chora, es una pena que esté tan a desmano, ya que no anima a mucha gente a ir a visitarla, pero desde luego es un sitio que no te puedes perder si vas a Estambul.

San Salvador en Chora es uno de esos sitios que no te puedes perder

El estado de conservación de los mosaicos y frescos, es inmejorable y, por su calidad, son un tratado de arte bizantino por si mismos. En muy pocos sitios puedes encontrar techos casi totalmente cubiertos por las pequeñas teselas. Ay ene! otro sitio en el que sentarse y dejarse el cuello mirando para arriba… aquí el tiempo si que se nos pasó volando, y nos supuso plantarnos en las cuatro de la tarde y sin haber comido. Por la zona no se veían sitios para comer, y es que es un poco “turbia”, por decirlo de algún modo, así que volvimos a la parada de autobús para ir hacia el centro.

Mosaicos muy bien conservados

Hay dos opciones, volver a coger el nº 39Y que llega hasta Fatih, o como en nuestro caso el nº 39 que te deja a los pies de Beyazit. Aquí elegimos el Istanbul Restaurant & Café para comer, un lugar con comida más casera de lo que habíamos probado hasta entonces, con más estofados, verduras, guarniciones, etc.

Buena comida, y como siempre a muy buen precio

Tiene toda la comida a la vista del cliente y tú te vas hasta ahí y eliges lo que quieres comer, lo mismo un plato sencillo, que empiezas a añadir cosas y cosas hasta desbordar el plato. Tras saciar el hambre ya casi sobre las cinco de la tarde, nos acercamos a la Beyazit Camii para disfrutar de su interior. Otra bonita mezquita más, me gustó mucho la roja moqueta, y la fuente de las abluciones del exterior.

Llegadas a este punto, ya casi podríamos hacer un tratado sobre mezquitas, jeje, pero a nosotras lo que nos gustaba, sobre todo, era sentarnos un ratito y estar muy calladas, mirando cada detalle, y dejando pasar el tiempo, pensando cada una en sus cosas, etc.

Beyazit Camii, una nueva mezquita a nuestras espaldas

Tras la calma de Beyazit nos introducimos en el caos de Gran Bazar, nuestro truco para no perdernos fue seguir un patrón calle a calle, y al parecer funcionó porque salimos por donde entramos, aunque queríamos dejar las compras para el último día, algo cayó, pero fue más una aproximación al regateo y a las triquiñuelas de los vendedores 😉

Afueras del Gran Bazar

Cansadas de callejear nos fuimos un rato al hotel a descansar, casi como cada día, hasta la hora de cenar. Esta vez fuimos más allá de la mezquita azul, y callejeando un poquito por esa zona, encontramos el Caffe Inn, ya hartas de mirar y mirar diferentes restaurantes, y acertamos de pleno.

Está en la calle Incili Çavus Sokak y es una especie de restaurante/café/bar, también nos ofrecieron entrar en un pub propiedad del mismo dueño y que al parecer es bastante frecuentado por turistas españoles, hay varias buenas críticas de él por ahí pululando, el Sah Pub/Bar. Esti y yo nos pedimos unos riquísimos Penne Turkish, con nata y muchas verduritas, y mi tía pollo al curry.

Le doy un 10 al sitio, pero, por desgracia, se me había acabado la batería de la cámara y no tengo fotos del lugar…

* Es una pena, pero se me olvidó hacer foto a la sala del desayuno para que vierais lo que suelen poner… bastante completito y raramente no encontrarás algo que comer.

Gastos del día:

  • Jetones para el barco a Eyüp –> 3 x 1,75 TL
  • Jetones para el teleférico –> 2 x 3 x 1,75 TL
  • Cafés y té en Pierre Lotti –> 8,50 TL
  • Jetones para el autobús hasta Edirnekapi –> 3 x 1,75 TL
  • Entradas de San Salvador en Chora –> 3 x 15 TL
  • Jetones para el autobús hasta Beyazit –> 3 x 1,75 TL
  • Comida en Istanbul Restaurant & Café –> 44 TL
  • Cena en el Café Inn –> 48 TL
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4 comentarios en “Estambul – Día 5: Espiritualidad al cuadrado

  1. Nosotros hicimos la excursión de Eyüp y de Chora al revés. Primero estuvimos en esa preciosidad de iglesia y terminamos en Eyüp porque había leido que el atardecer desde el Café Pierre Lotti era una maravilla, y doy fe de que así es. Y aunque no fuimos en barco hasta allí, también nos costó llegar en autobús! jejeje Ayy qué recuerdos me ha traido de mi viaje!!
    Saludos
    P.D.: Por cierto, te he enlazado en mi blog para no perderte la pista.

  2. Gran artículo. Muy útil. Hace casi dos años me tiré una semana recorriendo Estambul y me enamoré de esta ciudad. Además tengo buenas amigas turcas, la gente ahí es increíble.
    Un saludo!

  3. Hola!! Gracias por los comentarios!!

    * M.C.–> sin duda debe ser espectacular ver atardecer desde el Café, pero al ir en invierno ya hacía bastante frío aún estando al sol, y no quisimos arriesgarnos a quedarnos allí por la noche… habrá que dejarlo para otro viaje con temperaturas más agradables. Gracias por enlazarme!!

    * Ines_tables –> Nosotras nos volvimos un poco locas este día, primero buscando el barco y luego el autobús, así que si a alguien le ayuda, eso que hemos ganado. Estoy contigo, lo mejor de Estambul son sus gentes, super amables, siempre dispuestos/as a ayudarte, etc. Yo también siento que he dejado un pedazo de mi corazoncito ahí… espero volver algún día

    Un saludo, Amaia!

  4. Pingback: Fotos y otras cosas sobre Estambul | Diario del Lobo Gruñón

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