#Algarve – Días 7 y 8: Go to the beach que esto se está acabando

Nuestros días en el Algarve se estaban acabando, pero aún nos quedaban un par de cosas interesantes por hacer… para empezar dar una vuelta en barca por los acantilados de Ponta Piedade. En el paseo marítimo de Lagos hay mil y una “empresas” que ofrecen este servicio, se trata solo de escoger la que más nos guste o más gracia nos haga… a nosotras el patrón del “Barco del Amor” nos convenció para que hiciéramos el recorrido con él, dura más o menos una hora y es una pasada.

Lo primero de todo es la seguridad, así que con nuestros chalecos salvavidas acompañando al modelito elegido ese día, zarpamos rumbo a Ponta Piedade.

No me direis que no hay glamour en esta foto…

Podría poner miles de fotos del recorrido que hicimos ese día, bueno, miles tal vez no, pero fácilmente hice 100 fotos durante la hora que estuvimos en esa barquichuela, y son todas :-O Ha sido difícil decantarme por alguna para colgarla en el blog, pero para que os hagáis una idea os dejo un par de lo que se puede ver.

Puente romano desde el mar

Esta es “my favorite”

Es mejor hacer el recorrido en barca pequeña porque así te puedes acercar más a los acantilados y pasar por debajo de los arcos, entrar en las grutas, etc. Lo mejor es que vas viendo las playas a las que luego puedes acercarte según de hayan gustado más o menos…

A ver si decidimos a qué playa queremos ir después…

Una hora exacta después de que zarpáramos, estábamos de vuelta en el muelle de Lagos, un poco más mojadas y con la memoria de la cámara bastante más llena.

Como todavía era temprano, llegamos para las 12.00 al muelle, fuimos a dar una vueltecilla por el centro del pueblo. En una de las plazas vi la estampa de algunas fotos que me habían llamado mucho la atención mientras estábamos preparando el viaje y no sabíamos cual iba a ser nuestro “campamento base” todavía, y las fotos de este edificio de azulejos verde fueron una de las razones por las que me decanté por Lagos.

“Mi” edificio de azulejos verde esmeralda

No se explicar muy bien lo que tiene, pero hubo algo en él que me hizo querer verlo y fotografiarlo en persona.. ¡misión cumplida! 😀

Fuimos callejeando sin seguir un rumbo fijo, mirando tiendas, comprando algunos regalillos, y dejando el tiempo pasar. Paramos en una “garito” donde preparaban zumos naturales y nos tomamos un amaiketako de tostas de jamón y olivas. Muy ricas, por cierto, y los zumos mmmmm pues también. Bora, se llamaba el lugar, además pudimos conectarnos a internet, así que nos pusimos al día con correos, etc.

El amaiketako debería ser sagrado…

Llegamos hasta la Praça do Infante, una gran explanada frente al paseo marítimo. Nos gustó tanto el mensaje de su fuente que lo fotografiamos desde todos los ángulos posibles… es una nuevo “mantra” que nos llevamos de este viaje.

Volvimos a por el coche y nos fuimos hasta la playa de Doña Ana, una bonita playa rodeada de acantilados y a la que para acceder hay que bajar unas 100 escaleras… estábamos tan animadas y nos pareció tan poco que nos bajamos todos los bártulos, sillas, toallas, sombrilla…

Praia de Doña Ana… muy bonita

Estuvimos buena parte de la tarde allí, dándonos unos pocos baños, que el agua estaba helada, tomando el sol o la sombra y leyendo… qué más se puede pedir?

Después fuimos hasta Ponta Piedade, nos acercamos al faro y estuvimos merodeando por los acantilados… acabamos la tarde tomándonos algo en el Restaurante O Camilo

Praia do Camilo desde las alturas…

Gastos del día:

  • Mini crucero –> 20€ (10€/pax)
  • Amaiketako en el Bora –> 9,75€
  • Cocacola/café en O Camilo –> 2,85€

Comenzaba nuestro último día completo en el Algarve, y como aún nos quedaban “asuntos pendientes” para ver en Lagos para allí que nos fuimos, aparcamos el coche en uno de los muchos sitios que hay detrás del puerto, donde no hay que pagar por aparcarlo y fuimos a ver la muralla y la fortaleza que hay junto al mar.

Yo creo que por fuera ya es suficientemente bonita…

El Forte do Pau da Bandeira no tiene mucho que ver, sobre todo si no estás dispuesto a pagar los excesivos 7€ que cobran de entrada, así que a nosotras nos bastó con verlo por fuera y hacernos unas cuantas fotos…

La zona amurallada ya nos gustó más…

Frente al fuerte quedan algunos tramos de la antigua muralla medieval, y por ellos entramos en la ciudad y callejeamos un poco como el día anterior… aunque prácticamente los habíamos visto todo, así que después de deambular un rato, buscamos un lugar para comer en el centro, finalmente escogimos el bar Oceano, sobre todo pensando en el postre… mmmm

Ñam!!

Y doble Ñam!

Esa tarde, armadas de valor, dejamos el coche en la casa y bajamos hasta la playa do Camilo, 217 escalones Oara ajar, que después tendríamos que subir…

Praia do Camilo, una pena que se quede tan pequeña

La playa nos encantó, eso sí es demasiado pequeña y al final acabas tumbándote casi sobre la roca, pero mientras aguantó el sol, es una pena que enseguida le da toda la sombra…

Llego la hora de la subida, y con las correspondientes paradas para hacer fotos, pues no se hizo tan pesada…

Subiendo que es gerundio!! Vamos que ya quedan menos!!

Como todavía era pronto, pasamos el resto de la tarde en la piscina, como no… Hicimos las maletas, recogimos todo y cenamos, al día siguiente volvíamos a estar en el camino…

Gastos del día:

  • Compras en el súper –> 3,99€
  • Comida en el Restaurante Oceano –> 31,50€
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s