#Suiza – Día 2: Un gran lago, un tenedor gigante y las montañas como telón de fondo

Este día, sí que empezábamos ya a descubrir Suiza, y desde luego todo lo que vimos, nos encantó. Preparamos nuestro picnic diario y nos lanzamos a la carretera. Ese día nos acercaríamos a la zona Oeste del país. Empezando por el lago Leman, el de mayor tamaño de nuestro lado de Europa, y que tiene una curiosa escultura de un tenedor gigante en la que todo el mundo quiere fotografiarse…

El tenedor da para muchas composiciones interesantes

El tenedor da para muchas composiciones interesantes

Pues nosotros no íbamos a ser menos, así que foto por aquí, foto por allí, en grupo, solos, cogiendo el tenedor, como si nos ensartaran con él… en fin, la susodicha escultura está en frente del Alimentarium de Vevey, fue puesta allí creo que para celebrar algún aniversario o acontecimiento especial, y a la gente le gustó tanto que decidieron dejarla.

También, prácticamente al lado, hay una bonita escultura de Charles Chaplin, uno de los más grandes del cine, al cuál no creo que exista nadie en el mundo que no adore, y que pasó los últimos días de su vida al norte de Vevey. Lo cierto es que apenas había gente por aquí, y nos sorprendió la de tiempo que pudimos estar haciéndonos fotos con ambas esculturas… estaban ahí solo para nosotros!

Charles, we´re always gonna love you!!

Charles, we´re always gonna love you!!

De Vevey no teníamos nada más apuntado para ver, aunque antes de partir si que hicimos lo que llevábamos deseando desde Colmar: nos compramos el famoso disco para aparcar! que nada, costaría unos 2-3€ al cambio.

Asomándose al mismo lago, hay un bonito castillo, el de Chillon. Desde tiempos inmemorables fue un bastión, ocupado por los distintos pueblos en la antigüedad, hasta que las distintas casas reales fueron construyendo lo que es hoy en día. Lo más antiguo que se conserva del edificio actual data del siglo XIII, y se utilizÓ durante buena parte de su historia como prisión… el mismísimo Lord Byron buscó inspiración en él y dejo su huella en sus paredes.

El Castillo de Chillon, salvaguardando el lago Leman desde tiempo inmemoriables

El Castillo de Chillon, salvaguardando el lago Leman desde tiempo inmemoriables

Dejamos el coche en unos de los parkings que hay una vez pasado el castillo, con nuestro reluciente y recién estrenado disco, marcamos la hora que era a ojímetro y eso nos daba 3 horas (el tiempo máximo para aparcar allí) y compramos las entradas, con las que te dan una auidoguía.

Aquí sí que había más gente, así que bueno, vas viendo el castillo un poco peleando entre los turistas que nos agolpábamos en las salas. De todas formas es un sitio que nos gustó mucho, y mira que hemos estado en castillos, pero es que tiene salas en las que puedes perderte horas contemplándolas… o al menos, como siempre, a mi me parecían de una belleza embriagadora.

Piedra de un precioso color dorado por todas partes

Piedra de un precioso color dorado por todas partes

La verdad es que tardas un rato en visitarlo, pues lo ves prácticamente al completo, empiezas por la zona del patio, luego bajas a las mazmorras, y finalmente vas subiendo hasta las altas torres del castillo por esas escaleras y pasarelas de madera que te remontan a siglos pasado y épocas en las que solo en tu memoria podrías haber inmortalizado sus dependencias.

Hay mucho que ver, así que hay que ir con tiempo para poder disfrutar de la visita

Hay mucho que ver, así que hay que ir con tiempo para poder disfrutar de la visita

Tal vez la entrada sea un poco cara, pero bueno, con nuestros descuentos de estudiantes nos salía algo mejor de precio y no nos arrepentimos para nada de haber entrado y haberle dedicado el tiempo que se merecía. Comimos a la orilla del lago con la vista del castillo y los altas montañas en la otra orilla… un lujazo! mejor que cualquier restaurante del mundo!

El castillo está cerca de la localidad de Montreaux, en la que pasó sus últimos días DON, sí con mayúsculas, Freddie Mercury, en cuyo honor hay una escultura y a la que fuimos a rendir tributo.

De un grande del cine, a uno tanto o más de la música…

De un grande del cine, a uno tanto o más de la música…

Desde aquí comenzamos a deshacer el camino andado, pero antes de volver a nuestra pequeña granja, teníamos que parar en Gruyère… dejamos el coche en uno de los parkings que hay habilitados, y que suelen estar bastante llenos y subimos la colina hasta el pueblecito que hay en la cumbre.

Todo en Gruyeres era bonito… el paisaje, las calles, la muralla que lo rodea...

Todo en Gruyeres era bonito… el paisaje, las calles, la muralla que lo rodea…

El sitio en sí es encantador y el olor a queso que emana de los locales donde preparan su famosa fondee es… no sé como describirlo. Si te gusta el queso supongo que embriagador, si no te gusta supongo que lo aborreceras, pero es que se te mete por la nariz y… habéis visto Ratatouille? Pues ahora entiendo lo que pasaba por su cabeza al oler los ingrediente jajaja

En el pueblo hay también un museo dedicado a la película Allien, al que desde luego no entramos, ya que no somos nada frikys de la misma, pero al menos en su exterior hay unas cuantas esculturas chulas con las que inmortalizarte.

Sigourney, donde estás?

Sigourney, donde estás?

Estuvimos deambulando un buen rato entre sus muchas tiendas de recuerdos, mientras íbamos subiendo hacia su castillo, y cuando llegamos a sus pies comenzaron a caer unos goterones de esos que cuando te cae uno casi te moja la cabeza entera… así que dimos media vuelta pensando que nos calaríamos hasta llegar al coche y de repente… el tiempo nos dio un respiro y nos dejó incluso disfrutar de las murallas que rodean la colina.

Sí!!! La lluvia sabía que tenía que dejarnos disfrutar de Gruyère

Sí!!! La lluvia sabía que tenía que dejarnos disfrutar de Gruyère

El cielo estaba cada vez más negro, así que decidimos no tentar más a la suerte, y bajamos hacia el coche para ir hasta nuestra última parada del día: la fábrica de chocolate Cailler, que esta al lado. Pero cuando dejamos el coche en el parking para visitantes y vimos los horarios… 😦 Ooooh, la última visita justo estaba saliendo, os dejo el link con los horarios [página web], nosotros como no lo habíamos mirado antes tuvimos que dejarlo para otra ocasión.

No hicimos nada más, nos quedaba casi una hora de camino de vuelta así que cogimos la autopista y después uno de esos caminos rurales por los que el gps nos metía cada vez que teníamos que volver a Ursenbach… y de repente ¡PARA!¡PARA! Tú estás viendo lo mismo que yo? Dejamos el coche en la cuneta, casi literalmente, y salimos a disfrutar del paisaje.

Y precisamente por esto, es por lo que queríamos ir a Suiza

Y precisamente por esto, es por lo que queríamos ir a Suiza

Oh, sí! Definitivamente estábamos en Suiza

Gastos del día

  • Entradas Chateâu Chillon -> 40 CHF
  • Compras súper -> 83,95 CHF
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