Italia – Día 2: Día de Renacimiento

Primer día en Italia, y en la agenda un montón de cosas por ver. Claro que como descubriríamos más adelante, en Florencia todo estaba a un paso, así que nos la recorrimos entera en un solo día.

Primero fuimos por la orilla del río hasta el conocido Ponte Vecchio, muy bonito con sus casas colgando, desafiando la gravedad durante años. Todas estas casas perteneces a joyeros, cuyas tiendas dan al interior del puente.

Al lado de este puente se encuentra la Galería de los Uffizi, y que nosotros vimos de pasada ya que pensábamos que no nos daría tiempo a recorrer todo lo que teníamos previsto si nos parábamos demasiado a contemplar sus innumerables obras de pintura italiana; aunque si vais no os perdáis El Nacimiento de Venus y, sobre todo, La Primavera, ambas de Boticcelli.

Seguimos callejeando, entre un montón de preciosos edificios hasta la plaza donde se encuentra el Palazzo Vecchio, construido en el siglo XII y que no es que sea especialmente bonito, no como las construcciones renacentistas que abundan en esta zona, pero tiene a su alrededor un montón de reproducciones de esculturas de la época, incluida la del David de Miguel Ángel, que originariamente se encontraba aquí.

Cuando conseguimos sacar algunas fotos evitando a la marabunta que estaba en la plaza, nos fuimos hasta el Duomo (Santa Maria del Fiore), esa maravilla arquitectónica que ideo Brunelleschi. Una cúpula que alcanza los 100 metros en su interior, unas dimensiones que para la época eran descomunales.

Es curiosos como en cada región de Italia se desarrolla un tipo de arquitectura diferente. Ésta, sin duda, puede calificarse como la más preciosista y colorida, con sus mármoles de diferentes colores cubriendo las fachadas de los edificios más importantes de la ciudad.

Tras entrar en el Baptisterio, con su pequeña cúpula decorada de mosaicos dorados, y comer nos dirigimos en autobús al Piazzale de Michelangelo, una plaza (con una nueva réplica del David) a la otra orilla del río Arno, con una posición elevada sobra la ciudad, desde la que se pueden sacar muy buenas fotos.

Muy cerca de esta plaza, se encuentra la pequeña Chiesa di San Miniato al Monte, un lujo románico entre tanto renacimiento.

Tras coger nuevamente un autobús que nos bajó otra vez a la orilla del río, y como aún nos quedaba bastante tarde por delante, nos acercamos hasta la Basílica di Santa Croce, muy cerca del hotel, en la que podemos encontrar los monumentos funerarios de dos ilustres florentino: Miguel Ángel y Galileo Galilei.

En sus escaleras nos comimos nuestro primer helado en Italia, para acabar un día ajetreado e intenso y en el vimos casi toda Florencia.


Italia – Día 1: Bilbao – Santander – Roma – Florencia

Cogimos un vuelo de Ryanair que salía desde Santander. Todo perfecto, fue puntual y no hubo problemas tanto en el despegue, como en el aterrizaje, ni a la hora de recoger las maletas en el aeropuerto de Ciampino (Roma). El precio de los vuelos de ida y vuelta depende de la antelación con que los cojas, pero Ryanair es sin duda una de las más baratas, a nosotros nos costo unos 60 € por persona.

Después tomamos un tren de alta velocidad hasta Florencia (fuimos en autobús de linea hasta la estación de tren de Ciampino, 1€/pax) que nos costó 70€ a cada uno y que tardó apenas 2 horas en dejarnos en la estación de tren de Florencia. De ahí otro autobús de línea hasta el maravillosos Hotel River, ese que nos costó 45 € a nosotros en total y que la noche salía por unos 150 € la habitación triple (en Viajes Iberia aún se estarán tirando de los pelos…)

Las habitaciones están muy bien, son amplias, la triple con una cama de matrimonio y una individual, televisión de plasma y baño grande con ducha. Todo muy limpio y con una decoración que podríamos calificar como típica de la zona.

Ese día no dio para más que buscar algo de cenar por la zona e irnos a dormir tempranito, ya que llevábamos todo el día de viaje.


Italia – Agosto 2007

Esta vez la elección del viaje para las vacaciones del 2007, fue Italia. Estuvimos barajando muchas opciones a añadir a la visita obligada de Florencia, y nos decantamos, tal vez, por las más comunes: Roma y Venecia.

Si os preguntáis porque Florencia era un lugar al que queríamos acudir indiscutiblemente, os diré que curioseando por la red, Ana se encontró en la página web de Viajes Iberia, una oferta increíble: 3 noches, para tres personas en un hotel de 3*, con desayuno incluido, por ¡¡45 €!! Así que antes de decidir siquiera cómo y a donde iríamos lo cogimos; y eso que yo aún no tenía el nuevo horario y no tenía ni idea de cuando me darían las vacaciones.

Para preparar el viaje compramos las guías de Lonely Planet, que están muy bien, porque son pequeñitas y tienes además de lo imprescindible, lugares curiosos, anécdotas, etc. que nos ayudaron a descubrir sitios a los que, probablemente sin ellas, no hubiésemos llegado.

Sin duda para recorrer ciudades, son las mejores guías que han pasado por mis manos.

El viaje comenzó a tomar forma por febrero más o menos, cuando por fin me dieron el nuevo calendario, y yo creo que para mayo ya lo teníamos todo cogido y estudiado. Qué rutas hacer, medios de transporte que coger, etc.