#Grecia 2015 – Día 11: En el que descubrimos templos en las cimas de las montañas

Os voy a hacer un resumen súper conciso de este día: llamémosle el día en el que subimos y bajamos por carreteras infernales, tocamos el mismísimo cielo en un templo de Apolo, vimos la iglesia más extraña del planeta y nos transportamos más allá de la mismísima Grecia clásica… ¿os parece imposible de hacer en un sólo día? Bueno, Grecia tiene estas cosas, y muchas más, y lo mejor de todo, es que excepto Mycena, que puede ser un sitio más o menos conocido el resto resultó ser una increíble sorpresa y uno de los días más bonitos e imborrables de viaje.

Pero empecemos por el principio, y vayamos poco a poco, que este día merece degustarlo poco a poco. Nos esperaba un largo camino por delante, así que fuimos a desayunar prontito y nos pusimos en marcha. La idea inicial era llegar a Solo, nuestra siguiente estancia parando en el yacimiento arqueológico de Mycenas, pero el día anterior mientras estuvimos en Olympia vi unos mapas que mostraban los diferentes templos repartidos por le península del Peloponeso, y había uno que, bueno, modificando nuestra ruta nos podía pillar de camino.

El templo de Apolo Epicuro, os dejo un enlace por si os pica la curiosidad [WEB], es un templo dedicado al dios del sol y la medicina y destaca por su ubicación, en medio de las montañas. Ni que decir tiene que para llegar a él tuvimos que recorrer carreteras enrevesadas sin apenas tráfico y que sumo un par de horas al recorrido original, pero mereció la pena cada segundo que pasamos.

Sólo por las vistas, ya me rece la pena acercarse a estas montañas

Primero por el camino en sí, las vistas según íbamos subiendo las montañas de Arcadia son espectaculares, y cuando estás ya casi en la localización del propio templo, ves una enorme carpa que cubre y protege el tempo de Apolo Epicuro de las inclemencias que estaban acabando con su belleza.

Debajo de esa lona, está el precioso Templo de Apolo Epicuro

Es una sensación extraña visitar un templo que se encuentra totalmente cubierto, extraña y sobrecogedora a la vez. Se trata de un templo muy sobrio, de estilo dórico pero que se conserva muy bien, prácticamente con todo su dintel, creo que leímos que uno de los más antiguos descubiertos.

Un templo que sigue conservando toda la magia

Para mí, fue uno de los sitios más bonitos y especiales que hemos visitado. De verdad que el misticismo que desprendía… nos dejó impresionadas.  Por cierto, que en todos estos sitios pagamos una única entrada, ya que yo con mi carnet de estudiante (eeeem sí, sigo utilizando aún el de la Universidad) entraba gratis.

A pesar de que nos hubiésemos quedamos más tiempo allí, deleitándonos con su belleza dórica, volvimos a coger el coche para ir a nuestro siguiente destino. Lo que suponía retomar el tortuoso camino de subidas y bajadas, de curvas para un lado y para el otro.

Aún sigo sin poder explicar exactamente qué es lo que vimos

De camino hacia Mycenas, vi que había un ¿templo? súper curioso hecho con miles de estilos y materiales distintos. Y pensé, ¿porqué no nos acercamos a ver si de verdad es tan loco como parece? Se trata de la iglesia de Agia Fotini Mantineias, que aún hoy en día no sé exactamente porqué surgió, y aunque parece muy antigua, es relativamente moderna, como de los años 70.

A veces nos preguntábamos como se mantenía todavía en pie

Es difícil expresar si nos gustó o nos horrorizó, y casi imposible describirla, así que sólo puedo decir que es un sitio muy interesante de ver si se está por la zona, y dejar que tus propios pensamientos y opiniones se posicionen.

Pero bueno, aún era pronto y nos quedaban más sitios por visitar. Así que volvemos al coche y nos vamos hasta el recinto arqueológico de Mycenas. Antes de nada, si tenéis pensado ir allí alguna vez os recomendamos encarecidamente que llevéis calzado adecuado, con suela antideslizante, porque algunas de sus calles tienen una inclinación considerable y son de piedra muy pulidas por el paso de los año y los miles de turistas, y había quien se dio un buen resbalón mientras nosotras estábamos allí… y no os digo nada cuando comenzó a chispear un poco.

Ante la puerta de los leones, miles de años después de su construcción

Pero vayamos a lo importante. Históricamente es uno de los yacimientos más importantes de Grecia, dando nombre incluso a un periodo de la antigüedad. Se pueden visitar y admirar, además de la susodicha y afamada puerta, las tumbas reales y el Tesoro de Atreo. Puede que no sea el mejor sitio si estás buscando grandes construcciones y delicados relieves, bueno, de hecho está claro que no lo es, ya que hay pocas cosas que se mantengan en pie y son te un estilo mucho más tosco que los de la Grecia clásica, pero es sin duda un sitio imprescindible si te interesa un poquito la historia.

Las nubes empezaban a cernirse sobre nuestras cabezas…

Como os he dicho empezó a chispear, pero como nosotras ya habíamos visto todo lo que merecía la pena, volvimos al coche y pusimos rumbo a la última visita del día… estaba siendo muy completito. Paramos justo antes de llegar, en un sitio de la carretera cuyo nombre y situación ni recuerdo ni es relevante, y nos tomamos una cocacolas con algunas cosillas que llevábamos compradas para aplacar el hambre.

Y por fin llegamos a Epidauro, otro de los puntos fuertes del viaje por su espectacular teatro, en el que aún siguen representando obras de teatro hoy en día. Pero hay más cosas para ver, al fin y al cabo fue una ciudad en sí misma, en la que aún perduran, a duras penas y a base de imaginación, el estadio, un Tholos y el Templo de Asklepio.

En el museo, podemos ver algunas de las cosillas que se intuyen hicieron magnífica a esta ciudad

Además en el Museo Arqueológico podemos ver algunas de las estatuas y otros restos encontrados en la zona, que se guardan allí para su mejor conservación. Fue una visita que nos gustó también mucho, y ¿qué no en este maravilloso país?, y es que el teatro es una auténtica maravilla, algunos incluso se animaban a recitar o cantar unos versos/estrofas desde su centro, y comprobar a maravillosa acústica del lugar. Desde el público nos deshicimos en aplausos para todos los valientes XD. Estuvimos sentadas un buen rato, al fin y al cabo ya no pensábamos hacer nada más ese día, así que no teníamos ninguna prisa.

Disfrutando de un espectáculo más que improvisado

Cuando ya creíamos que lo habíamos visto y oído todo, jeje, retomamos nuestro camino, para, ahora sí, llegar hasta nuestro siguiente alojamiento, en Tolo. Llegamos gustito a tiempo para darnos un chapuzón en la piscina justo antes de que anocheciera, y tras una ducha reparadora, buscamos un sitio para cenar.

Cenando en la playa

El elegido fue la taberna Arcadia, con terraza en la propia arena de la playa, disfrutando de las vistas de la bahía, el batir de las olas sobre la orilla y una pizza, por cambiar un poco, que nos supo a gloria.

Gastos del Día:

  • Gasolina -> 50€
  • Entradas Templo de Apolo Epicuro -> 3€
  • Entradas Mycenas -> 8€
  • Cocacolas -> 4€
  • Entradas Epidauro -> 6€
  • Cena en Taverna Arcadia -> 26€
Anuncios